VISITA AL INVERNADERO
Ayer, después de mucho tiempo sin dejarme caer, regresé al Real Jardín Botánico de Madrid, un lugar maravilloso en el que perderse durante horas. Tenía especial interés en visitar los invernaderos, que me transportan a una especie de dimensión paralela para llenarme el espíritu de paz y tranquilidad. Allí todo es especial. Los verdes intensos que recorren serpenteantes los espacios acristalados del edificio, la luz, colándose de un modo misterioso entre la húmeda atmosfera que envuelve el recinto y el microclima tropical, sofocante y soporífero. Ayer lo ví casi todo a través del visor de mi cámara, no podía despegarme de ella...
21 abril, 2014

